Refugio es una vela creada para los momentos en los que necesitas sentirte a salvo. Para cuando el mundo pesa, la mente se acelera o las emociones piden recogimiento. Es un espacio que se enciende para ti cuando todo afuera va demasiado deprisa; un recordatorio de que siempre existe un lugar propio al que volver para descansar, ordenarte y recuperar tu centro.
Al encenderla, el ambiente se transforma con una fragancia cálida y envolvente que invita a la quietud. Un aroma amaderado, profundo y reconfortante, donde las notas se funden sin estridencias para crear una sensación inmediata de calma y estabilidad. No invade ni empuja: sostiene. Convierte cualquier estancia en un refugio íntimo, silencioso y reparador.
En su interior descansan elementos naturales elegidos para reforzar esta energía de protección y contención. El ojo de tigre, piedra protagonista, aporta firmeza interior, seguridad y sensación de resguardo cuando hay dudas o cansancio emocional. Los chips de apatito azul ayudan a calmar la mente, ordenar pensamientos y liberar tensión interna, favoreciendo una comunicación más honesta contigo misma. El anís estrellado, presente como amuleto natural, se asocia al resguardo, la armonía y la purificación del entorno.
La cera en tono azul turquesa envuelve el conjunto con su simbolismo de paz profunda, equilibrio emocional y sensación de amparo. Cada elemento ha sido elegido para transmitir estabilidad, protección y una calma firme que no se rompe, creando una vela que acompaña cuando el alma pide silencio y sostén.
Refugio está pensada para acompañarte durante aproximadamente 30 horas de encendido consciente, permitiendo que la sensación de seguridad se asiente poco a poco. Contiene unos 430 g de cera vegetal y se presenta en un cuenco de 10,5 cm de diámetro y 5,5 cm de altura con tapa, una presencia sólida que permanece incluso cuando la llama se apaga.
Cada vela se elabora de manera artesanal, cuidando cada detalle del proceso. Incluye un cuenco hecho a mano en resina mineral ecológica por Alma en Cera, una tapa blanca artesanal elaborada pieza a pieza y una tarjeta ritual premium con afirmaciones exclusivas que acompañan la experiencia. El empaquetado está pensado desde el respeto al entorno y al objeto, ideal para regalar o regalarte.
Cuando la vela se haya consumido, el cuenco puede limpiarse y seguir acompañándote. Un pequeño espacio donde guardar tus piedras, tus joyas o cualquier objeto que te ayude a mantener viva esa sensación de refugio. Porque lo que sostiene no desaparece cuando la llama se apaga.
Utilizamos cera vegetal, mechas de algodón orgánico sin plomo ni metales pesados, fragancias certificadas bajo normativa europea y colorantes de origen vegetal. Es un producto vegano y no testado en animales, creado desde el respeto por el proceso y por quien lo recibe.
Si lo deseas, puedes personalizar la vela sustituyendo la tapa blanca por una tapa premium en el color que más resuene contigo —rosa, azul, amarillo, naranja o verde— seleccionándola antes de finalizar tu compra.
Refugio no acelera. Contiene, protege y recuerda que siempre puedes volver a ti.
Afirmación “Me sostengo, me protejo y descanso en mi centro.”
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